7 formas de reducir residuos en nuestro día a día

7 formas de reducir residuos

A menudo no nos damos cuenta de cómo los pequeños cambios llevan a los grandes, pero así es. Si como sociedad empezamos a tomar decisiones más conscientes sobre los residuos en nuestra vida cotidiana, las empresas y los gobiernos tendrán que adaptarse al nuevo mercado y a la nueva mentalidad de la ciudadanía, a nuestros deseos y necesidades.

Sabemos que intentar reducir los residuos puede resultar abrumador a veces, pero cada pequeño acto ayuda. No todas las personas pueden seguir estos 7 pasos rigurosamente, pero empezando por los que cada una de nosotras juzgue más fáciles primero nos llevará por el camino correcto, y paso a paso, juntas, lograremos nuestro objetivo de vivir en un mundo sostenible. 

1 – Organízate

2 – Evitar los artículos de un solo uso

3 – Comprar calidad, no cantidad

4 – Sé consciente de lo que llevas puesto

5 – Reparar en lugar de descartar

6 – Cocinar más para evitar desperdicios

7 – Compostar y reciclar

1 – Organízate

drawer with tools

No es coincidencia que en medio de nuestro despertar ecológico el movimiento del minimalismo junto con el programa de Marie Kondo se convirtieran en algo tan omnipresente y exitoso.

Vivimos rodeadas de desorden y artículos innecesarios que compramos a lo largo de los años o que recibimos como regalos desconsiderados. No nos malinterpretes, el desorden en su justa medida es importante, en nuestra opinión, para hacer que UNA casa se sienta como TU casa el problema es la acumulación innecesaria de cosas.

No sólo es importante organizar la casa por razones estéticas y de espacio, sino que también es indudablemente el primer paso que debemos tomar para vivir una vida más sostenible.

¿Cuántas veces hemos comprado algo que pensábamos que no teníamos sólo para descubrir finalmente que ya lo habíamos comprado antes? ¿Cuántos juguetes son suficientes juguetes? ¿Realmente necesitamos un armario lleno de ropa de temporada? ¿Cuántos utensilios de cocina y electrodomésticos tienes que no usas?

La organización nos ayuda a apreciar lo que tenemos y a mirarlo bajo una nueva luz. También es importante respetar nuestras posesiones y tratar de entender los recursos que se utilizaron para crearlas.

Te darás cuenta rápidamente de que necesitas menos, mucho menos de lo que tienes, esto te ayudará a comprar menos.

2 - Evitar los artículos de un solo uso

avoid single-use items

Una de las formas más sencillas de reducir los residuos Las botellas y bolsas de plástico ya deberían haber sido prohibidas a nivel mundial, no se degradan y son muy difíciles de reciclar. Lo mismo ocurre con todos los demás artículos de un solo uso como pajitas, bolsitas de una sola porción, productos menstruales o cápsulas de café. Desafortunadamente, todavía están permitidos en la mayoría de los países del mundo y tristemente, sólo se han hecho pequeños cambios por parte de los gobiernos y las grandes corporaciones para cambiarlo. Nosotras, como consumidoras, necesitamos enviar un mensaje: ya no queremos artículos de un solo uso.

Durante mucho tiempo teníamos los 3 pilares de la sostenibilidad, las 3 Rs: Reducir, Reutilizar, Reciclar. Afortunadamente, debido a la creciente concienciación sobre los temas ambientales, 2 nuevas Rs entraron en el juego: Rechazar y Reparar. El orden, desde la mejor opción a la menos ideal, ahora es así: Rechazar, Reducir, Reutilizar, Reparar, Reciclar.

Al evitar los artículos de un solo uso, estamos siguiendo la primera de las 5 Rs: Rechazar. Tenlo en cuenta cuando compres y… rechazar los artículos de un solo uso cuando los ofrezcan. Rechazar tanto como sea posible y factible. Rechaza los vasos para llevar en tu cafetería, rechaza las pajitas y las tapas de plástico de tu bebida cuando vayas al cine, rechaza las bolsas de plástico en el supermercado, rechaza las bolsas de ketchup o mayonesa de una sola porción en el aeropuerto, rechaza rechaza rechazarlos y luego rechaza un poco más.

3 - Compra calidad, no cantidad

buy quality not quantity

Todas hemos estado allí, decides comprar el paraguas de 10 euros en lugar del de 25 euros y luego, después de un uso, tu paraguas se rompe. Piensas en el momento en que decidiste comprar uno en lugar del otro: «¡Debería haber comprado el más robusto por 25!» suele ser la conclusión.

Comprar la opción más barata generalmente también significa comprar la menos duradera. Las ventajas de poner la calidad por encima de la cantidad son numerosas para el medio ambiente y para tí. Comprar artículos de mejor calidad significa que compras menos a menudo porque las cosas duran más, a veces la diferencia de durabilidad es enorme. Tomemos como ejemplo los zapatos. Las botas baratas duran una temporada, mientras que las de buena calidad pueden durar una década. Pagar más dinero por un objeto también hará que lo cuides más. que junto con materiales de mejor calidad añadirá longevidad al producto también.

Éticamente hablando, una camiseta nunca debería costar 7,99 euros. Cuando compramos una camiseta por ese precio necesitamos saber que no sólo los materiales son de corta duración sino que también las trabajadoras recibirían un salario injusto. No cuidaremos bien esa camiseta barata y en cuanto acabe la temporada, probablemente no la volveremos a usar o simplemente la tiraremos para hacer sitio a otras más nuevas. Sólo en el Reino Unido, se desperdician 15 millones de toneladas de textiles cada año, el 85% de los cuales se encuentra actualmente en los vertederos.

4 - Sé consciente de lo que llevas puesto

be concious of what you wear

Siguiendo el punto anterior, comprar ropa de forma consciente es esencial si queremos producir menos desperdicio y ayudar al planeta. La moda rápida domina la industria y se ha convertido en una de las mayores amenazas para el medio ambiente y el bienestar de las trabajadoras. La moda rápida se vende rápido y se desecha aún más rápido.

Esta ropa está hecha de materiales sintéticos baratos que no sólo destruyen el medio ambiente durante la producción, sino también cada vez que la lavamos y, por supuesto, cuando la desechamos. Un kilo de ropa en todo su ciclo de vida crea 11 kilos de gases con efecto invernadero.. La producción de nylon (un material extensamente utilizado en la industria de la moda rápida) produce óxido nitroso, que es un gas de efecto invernadero 300 veces más potente que el dióxido de carbono.

Evitar la moda rápida puede parecer imposible porque está en todas partes (¡incluso cuando estás mirando casualmente tu Instagram!). Pero es posible romper el ciclo y dejar de comprar ropa sólo porque esté de moda y sea barata y empezar a comprar más conscientemente de acuerdo con nuestros valores.

5 - Reparar en lugar de descartar

repair instead of discard

Aprende a reparar tus pequeños electrodomésticos de cocina, tu ropa y tus muebles. Si no puedes hacerlo todo tú misma, llévalo a una profesional para que lo arregle, ¡es importante apoyar sus negocios!

En el pasado, cuando un aparato se rompía, lo llevábamos a la tienda de la esquina para arreglarlo o si éramos lo suficientemente hábiles lo hacíamos nosotras mismas. Pero hoy en día, nuestro primer instinto es simplemente tirarlo. ¿Uno de las pequeñas piezas de plástico de nuestra máquina de café se rompe? La tiramos y compramos una nueva. ¿La cremallera de nuestro bolso ya no abre bien? Lo tiramos y compramos uno nuevo. ¿Nuestro bonito tazón de cereales instagrameable se desportilla? Lo tiramos y compramos uno nuevo.

Sin embargo, no hay nada más poderoso que arreglar un objeto de la casa por ti misma! Es más fácil que nunca gracias a los tutoriales de YouTube y los foros de Internet, e incluso puedes convertirlo en un hobby. Cuando nuestra cafetera en la oficina dejó de hacer café como antes, simplemente escribimos en la barra de búsqueda de Ecosia el modelo y «cómo arreglarlo», encontramos una solución sencilla en poco tiempo y nos sentimos muy bien cuando nos dimos cuenta de que lo arreglamos nosotras mismas. Reduce residuos con la gran sensación de realización,¡creemos que deberías probarlo!

6 - Cocinar más para evitar desperdicios

cook more to reduce waste

Un tercio de todos los alimentos producidos a nivel mundial se desperdician. El desperdicio de comida en la industria de la restauración es vergonzoso. Algunas lo sabemos de primera mano, trabajar en la industria nos abre los ojos. Como clientes, hay algunas cosas que podemos hacer para ayudar a frenar el desperdicio masivo de comida que ocurre en la hostelería. Evitar todo lo que se pueda comer en los buffets, cadenas de comida rápida, pedir más de lo que sabemos que necesitamos, etc.

Pero sorprendentemente, no es sólo en los restaurantes donde se desperdicia la comida, en la mayoría de los países europeos, más de la mitad de los desechos de comida se producen en el hogar. Es importante aplicar nuestro principio de reducción de desperdicios número 1: organízate. Al saber qué es exactamente lo que tienes en el frigo y en la despensa, evitas tener que tirar los ingredientes que se han estropeado, que estaban en la parte de atrás del frigo o la lata que ha estado en la despensa desde que te mudaste a tu piso hace 4 años.

Es esencial aprender a cocinar algunas recetas básicas con productos básicos del hogar, así como sacar el máximo provecho de los ingredientes. Un gran truco que usamos por aquí es tener siempre una bolsa o un tarro en el congelador para los restos de verduras. Siempre que cocines con verduras frescas, pon cualquier trozo desechado en esa bolsa ( peladuras de zanahoria, partes duras de puerro, primera capa de la cebolla, hojas de apio, verduras ya no tan frescas, etc.). Una vez que la bolsa esté llena, sácala del congelador, añade todos los restos a una olla con agua y cocina a fuego lento durante un par de horas (cuanto más tiempo mejor). Luego, separa el caldo de los restos de verduras y ¡voilà! Tienes caldo casero para toda la semana.

7 - Compostar y reciclar

compost and recycle

El hacer compost puede sonar realmente intimidante al principio, pero una vez que le coges el truco, no sólo es respetuoso con el medio ambiente, sino que es una gran manera de controlar los residuos orgánicos, alimentar tus plantas, y seguir el fascinante proceso en sí mismo.

Si todavía no estás dispuesta a hacer tu propio compost o necesitas tiempo para informarte, no pasa nada. Hoy en día, la mayoría de los países europeos tienen un área separada para los desechos orgánicos. Asegúrate de informarte sobre tus políticas locales acerca de cómo separar adecuadamente los residuos orgánicos y dónde tirarlos.

Además de hacer abono con los residuos orgánicos, también tenemos que tratar con plástico, vidrio, cartón, etc. Cuando un producto ya no es funcional y hemos tratado de reutilizarlo o reaprovecharlo en vano, es hora de aplicar la última de las Rs de la sostenibilidad: reciclar. Sigue las políticas locales y asegúrate de saber qué va dónde. En nuestro próximo artículo sobre el tema, te informaremos sobre las opciones en los diferentes países europeos, pero una buena manera de saberlo es visitar la web de tu gobierno local.

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